Después del caudal de emociones que generó la edición 38 de la Breeders’ Cup se abrió un pequeño paréntesis con carreras de una importancia menor, pero que involucraron a ejemplares de la generación 2019 con miras a las próximos futurities (carreras exclusivas para potros y potrancas de dos años, válidas para definir campeonatos de la división). La dupla Baffert-Prat se llevaron las palmas sábado y domingo en Del Mar ante muy reducidos grupos de competidores.

Los mencionados futurities se van a correr en la temporada decembrina de Los Alamitos Thoroughbred, justo en la mitad del mes navideño. Todo parece indicar que una victoria de Baffert en esas pruebas será inobjetable, como ha sucedido desde que el popular óvalo de Los Angeles, California fuera remodelado en la longitud de la pista y esta se pudiera alargar a una circunferencia de 7 ½ furlongs, mismas dimensiones que tuvo nuestro amado Hipódromo de las Américas hasta que sus dirigentes decidieron dar un vuelco reduciendo la circunferencia a 7 furlongs.

Regresando al tema que nos ocupaba, parece increíble que los mejores dosañeros que participan en California se encuentren solamente en el establo del  polémico entrenador. ¿Acaso a los demás entrenadores no les interesan las bolsas a disputar? ¿Están guardando a sus pupilos a que maduren un poco más y hacer campaña como tresañeros? Vaya usted a saber, pero es un hecho que ya son años en que los premios grandes para los juveniles en California tienen un solo dueño, algo muy extraño y de más fondo está sucediendo con nuestros vecinos del norte.

Mientras tanto Tyler Gaffalione ya entró al libro de récords como el decimosegundo centauro en ganar  6 dianas en una tarde, desde el 2012 año en que Corey Lanerie realizó la misma proeza se había mantenido intacto este récord en Churchill Downs. Impresionante lo conseguido por el jinete floridiano que se perfila como el ganador de esta breve sesión en Kentucky.