Barcelona tardó, pero parece recuperar la forma que siempre lo tiene en los primeros planos del futbol mundial y ahora, en la Europa League, quieren demostrar porqué son uno de los favoritos para conseguir este trofeo, pero la “gesta” no es nada sencilla, como ya lo demostró Galatasaray en el partido de ida.

El equipo que dirige Luis Enrique, tras vivir horas bajas, en las últimas fechas parece haber encontrado su mejor versión con la incorporación de jugadores interesantes y un funcionamiento que le ha hecho recobrar la esperanza de seguir trascendiendo.

Entre La Liga y el torneo continental sumaban una seguidilla importante de resultados positivos hasta que llegó el empate sin goles ante el Galatasaray, pero el Barcelona ya sabe lo que es tener las apuestas en contra y salir avantes, tal y como les ocurrió ante el Napoli en la fase previa cuando habían igualado 1-1 en tierras catalanas y, en territorio italiano, los culés salieron avantes al imponerse 2-4 con un global de 3-5 cuando parecían estar sentenciados.

La calidad en los jugadores de la plantilla española “obliga” a pensar que no están eliminados y su prueba del fin de semana, en la que vencieron 4-0 al Osasuna sin duda que intimida a los turcos, pero ellos llegarán con la confianza de saber que detuvieron a una delantera peligrosa que incluye nombres como el de Pierre-Emerick Aubameyang, Adama Traoré, Memphis Depay, Ansu Fati, entre otros.

Las apuestas están cargadas hacia el Barcelona ya que el triunfo de los catalanes aparece con un momio de -250 pese a estar como visitantes y la victoria de los turcos paga +750. El empate, que obligaría al alargue, paga +400. Con LaLiga prácticamente perdida para los culés, todo su enfoque debe estar en los octavos de final de la Europa League y eso es lo que los convierte en un rival aún más peligroso, pero cometen un error si creen que Galatasaray les pondrá fácil las cosas.