Como lo mencionamos en la columna pasada Epicenter iba a estar en la exacta, aunque la expectativa era que ocupara el primer lugar, el abanderado de Steve Asmussen tuvo el trayecto más complicado de todos los participantes, nunca lo dejaron correr a gusto y el resultado fue una dolorosa derrota.

Fueron varios los factores en contra, desde la arrancada Joel Rosario dudó en mandar adelante a su corcel y ese parpadeo le costó la carrera al hijo de Not This Time, pues las complicaciones que encontró más adelante le impidieron desarrollar su potencial. En momentos claves fue encajonado y cuando al fin tuvo la vía libre por el riel, el Preakness ya estaba por terminar.

Para Early Voting fue todo lo contrario, partió alerta e inmediatamente se colocó en segundo lugar sin ningún problema de tráfico, fue acomodándose en la segunda posición para lanzar su ataque en los últimos 400 metros. Suena fácil y lo fue. Pareció que todos los oponentes que venían atrás hicieron lo posible en no incomodar al alumno de Chad Brown, el entrenador, de paso, obtuvo su primer triunfo en el Preakness Stakes al igual que el jinete José Ortiz, quien regresó al círculo de ganadores visiblemente emocionado.

Creative Minister (Nominación extemporánea), hizo un buen esfuerzo para ser su debut en carreras de cuota y la potranca Secret Oath, quien dio sensación de peligro antes de enderezar a la recta final, complementaron la superfecta que pagó 162.90 por cada peso invertido. Este resultado confirma que toda la jugada de exóticas tuvo como base al “mala suerte” de Epicenter.

Resta un capítulo de la Triple Corona para el próximo 11 de junio. El Belmont Stakes con su maratónica ruta de 2,400 metros pone fin a la serie exclusiva para tresañeros de este 2022.