Simow dio el campanazo en el Clásico Velocidad de Caribe al imponerse en feroz atropellada a Criollito (Puerto Rico), montado por Geovanni Franco. El hijo del semental argentino Di Giorgio y propiedad de la cuadra San Antonio logró un margen de 5 largos sobre su más cercano perseguidor.

Para la Copa Dama del Caribe, las cosas no fueron nada bien a la representación mexicana. Harrods terminó perdida en las últimas posiciones y la cerradora Hoshi no pudo embestir con toda su potencia al final de los 1,700 metros de distancia. La descendiente de Ruller Chief, se vió afectada por la puntera y ganadora Temporera en los doscientos metros finales al invadir el carril de la potranca nacida en México, sin embargo no fue un argumento suficiente para los árbitros del Hipódromo Camarero y no hubo cambios en las posiciones finales.

La tarde sabatina fue para El Santo, el tordillo dominó con mucha autoridad a sus oponentes bajo la conducción de Ricardo Santana, el Clásico Confraternidad, el abanderado de la cuadra JRR dio la segunda victoria a la representación nacional.

En Aqueduct, Americanrevolution debutó con el casco derecho en carreras de cuota y se llevó los honores de la Cigar Mile venciendo a su compañero de establo Following Sea, ambos entrenados por Todd Pletcher, quien junto con Irad Ortiz se llevaron tres victorias de los cuatro stakes que se corrieron. El alazán salió airoso de una Averiguación y Protesta que no fueron validadas por los jueces del hipódromo.

La historia del día de ayer la inició Walkoff, ganando la Copa de Importados, representando a Puerto Rico montado por el jinete local Javier Santiago. En la Copa Lucky Cash la potranca mexicana Giovannina cerró como tromba bajo la conducción de José Luis Ortiz y se llevó la victoria sobre la tordilla Consultora, emparejando los cartones en cuanto a victorias en la Serie Caribeña, hasta ese momento Puerto Rico y México se habían repartido el pastel de manera salomónica con 3 éxitos cada uno.

El Clásico del Caribe fue para los de casa. Tamborero se impuso de manera contundente al final de los 1,800 metros. La gran favorita Sandovalera me hizo recordar a Desahuciada que en 1976 llegó a nuestro país como el ejemplar a vencer, pero a la hora de la verdad no aguantó las dos curvas y terminó hundida en los últimos lugares. El mexicano Hakkasan no pudo con el paquete y terminó muy rezagado.

La próxima cita caribeña será en Venezuela, con un incremento del 25% en premios, quedando Puerto Rico como sede alterna.