Santa Anita abrió sus puertas el domingo, recibiendo a más de veinte mil aficionados que fueron testigos de la gran función ofrecida en el óvalo angelino con seis carreras de cuota como principal atractivo.

John Velázquez y Bo Baffert no defraudaron a sus seguidores ganando el La Brea Stakes con la potranca Kalypso, cotizando caso a 10-1 (diez por cada peso apostado). En la otra prueba de cuota, el San Antonio Handicap, cruzaron en tercer lugar atrás de Express Train y Hot Road Charlie, cotejo en el Víctor Espinoza lució como en sus mejores días ganando por nariz sobre el gran favorito del evento.

La tarde se la llevó Flightline, flamante ganador del Malibú Stakes, quien galopó alegremente en los 1,400 metros de ventaja hasta sacar casi 12 largos de ventaja sobre su más cercano perseguidor. El hijo de Tapit movió sus extremidades con singular alegría y a pesar de tener su tercera experiencia en carreras oficiales se vio con una potencia poco usual alcanzando el Top Beyer de toda la temporada 2021 con 118 de calificación.

Después de ver esta demostración dejamos volar la imaginación para ver en la pista en la Pegasus World Cup a Knicks Go, Life Is Life y Flightline; pero después de ver las declaraciones de su entrenador John Sadler regresamos a la realidad actual y esperaremos a ver que decide su mentor.

Declarar que a su pupilo lo ve corriendo la Met Mile, dentro de 6 meses, en Belmont Park, pues es señal de que no le corre prisa alguna.

Las grandes rivalidades, los duelos que movían masas y paralizaban ciudades ya son cosa del pasado. Perece que tendremos que conformarnos con la tecnología para recordar a Affirmed vs Alydar; Sunday Silence vs Easy Goer o Ferdinand vs Alysheba.

Ahora a recibir el 2022 con la esperanza de ver grandes duelos en todas las pistas, desde Nueva York hasta San Diego y en todos los óvalos donde se desarrolla el vibrante Deporte de Reyes.