Inglaterra comenzó La Copa de Qatar de forma apabullante al dominar 6-2 a su similar de Irán, pero en su segundo partido, dentro del Grupo B, no pudo pasar de un empate sin goles ante Estados Unidos, por lo que tuvo que esperar su boleto a los octavos de final hasta la última jornada, donde se medirá a Gales, conjunto que sorpresivamente aparece en la última plaza y debe ganar sí o sí para soñar con la siguiente fase.

El equipo de Gareth Southgate, considerado por algunos entre los favoritos, cumplió de forma magistral con los pronósticos en su debut con una cómoda victoria ante Irán, pero posteriormente no pudo pasar de un empate sin goles ante Estados Unidos, por lo que deberá emplearse a fondo ante un rival que llegará con la desesperación de obtener los tres puntos para aún pensar en la siguiente fase y, aún con la victoria, dependen mucho de su diferencia de goles y de lo que ocurra en el otro duelo, que se disputará a la misma hora.

Gales comenzó con un empate a un gol contra Estados Unidos, gracias a que Gareth Bale los rescató con un penal al minuto 82, porque, de otra forma, ya estarían eliminados.

El conjunto de ‘Los tres Leones’ de momento aparece en la primera plaza del Grupo B con cuatro puntos y saben que un empate les basta para meterse entre los mejores 16 del mundo sin importar lo que pase en el otro partido, pero, para asegurar el primer lugar del sector, deben quedarse con las tres unidades. En caso que igualen con Gales, entonces dependerán de lo que ocurra entre Irán y Estados Unidos ya que un triunfo de los asiáticos ante el combinado de las barras y las estrellas pondría a los iraníes sorprendentemente en el primer lugar.

Inglaterra es el gran favorito (-240) para quedarse con la victoria, al tiempo que el empate paga +300 y el triunfo de Gales está en +650. Los comandados por Gareth Southgate saben que Bale y compañía son los obligados, así que eso les dejará espacios para condenar al otro equipo europeo del Grupo B.