El próximo sábado 27 de marzo, muy temprano por cierto, veremos una edición más de la famosa Dubai World Cup con un premio de 12 millones de dólares, esta recompensa la convierte en la segunda carrera con mayor premio a nivel mundial. Once competidores tomarán la partida para cubrir los 2,000 metros por ahí de las 10:30 horas (Hora centro).

El grupo quedó integrado por cuatro europeos, un japonés, un sudamericano y 4 luminarias del vecino país del norte. Country Grammer reapareció en la Saudi Cup ocupando el segundo lugar, muy meritoria posición si consideramos que el vástago de Tonalist se había mantenido alejado de las pistas por 9 meses. Ahora será Frankie Dettori el encargado de conducir al pupilo de Bo Baffert. Midnight Bourbon no podía faltar a este importante compromiso llevando al eficiente José Ortiz en los estribos. Hot Rod Charlie tomó el avión desde enero pasado y se fue a hacer campaña a Meydan donde ya obtuvo una victoria en febrero, su entrenador Doug O’Neil firmó la papeleta de Flavien Pratt para este importante compromiso y por último Life Is Good, quien en honor a la verdad debería estar invicto, pero por esos caprichos del destino conserva una pequeña mancha en su récord con un segundo lugar que también le costo la titularidad al veterano Mike Smith en el sillín. El más agradecido de toda esta situación fue el puertorriqueño Irad Ortiz Jr., ya que tomar las riendas del hijo de Into Mischief lo ha llevado al liderato de jinetes en dinero ganado. Las tres salidas de esta mancuerna han marcado fáciles victorias acumulando en total 14 largos.  Para el alumno de Todd Pletcher  la DWC será el parteaguas en su promisoria carrera que pinta para terminar en Keeneland en la BC Classic.

Mientras el horizonte luce despejado y lleno de esperanza para algunos corceles, para otros se está llenando de nubes extinguiendo la luz en su camino rumbo a Churchill Downs. Todo caballo que tenga el sello de Baffert está destinado a ver por tv el Kentucky Derby y si no ocurre un milagro Corniche, Messier, Newgrange y Pinehurst van a tener que guardar sus armas hasta nuevo aviso.