Khamzat Chimaev pondrá en juego el campeonato de peso medio ante Sean Strickland en la pelea estelar de UFC 328, un combate que llega cargado de tensión tras semanas de declaraciones explosivas y medidas especiales de seguridad por parte de la UFC.

El duelo se celebrará este sábado en el Prudential Center de Newark y enfrenta a dos estilos completamente opuestos dentro del octágono.

Chimaev llega invicto con marca de 15-0 y convertido en una de las figuras más dominantes de la empresa. El peleador checheno-sueco conquistó el cinturón tras vencer a Dricus Du Plessis y ahora intentará realizar su primera defensa titular. Su mayor fortaleza sigue siendo el grappling: combina presión constante, derribos explosivos y control en el suelo que suele romper el ritmo de sus rivales.

Del otro lado estará Sean Strickland, ex campeón de la división y uno de los strikers más incómodos del roster. El estadounidense presume récord de 30-7 y buscará repetir una sorpresa similar a la que protagonizó frente a Israel Adesanya en 2023. Su volumen de golpeo y resistencia serán claves para intentar desgastar a Chimaev en peleas largas.

En las apuestas, Chimaev aparece como amplio favorito. Las líneas más recientes lo colocan alrededor de -550 a -600, mientras que Strickland paga entre +400 y +425.

Eso significa que un apostador tendría que arriesgar 600 dólares para ganar 100 con Chimaev, mientras que una apuesta de 100 dólares por Strickland devolvería hasta 425 de ganancia en caso de sorpresa.

La clave estará en si Strickland puede mantener la pelea de pie durante los primeros asaltos. Si logra defender derribos y llevar el combate al cuarto o quinto round, sus posibilidades aumentan considerablemente. Sin embargo, el poder físico y la presión de Chimaev lucen demasiado para el ex campeón.

Pronóstico: Khamzat Chimaev gana por sumisión en el tercer round.